Pre-aeropuerto Toda esta aventura empezó muy temprano el sábado, ya que como predijo la Chica se me quedaron los lentes y el estuche en la oficina (me dí cuenta el viernes en la noche), herramientas escenciales para la vida diaria. Así que me levanté a las 8:30 aprox. para ir temprano a la U y tener tiempo para llegar al aeropuerto.
En el camino quise habilitar la master, pero con lo nervioso y ansioso que andaba (y ando aún) leí mal la clave y bloquié la tarjeta. Lección 1: NUNCA dejar nada para el día que te vas en la mañana. Bueno, llegué a la U, saludé a la bandera (para los que no saben, había prueba de electro, curso del cual soy ayudante) me despedí del equipo tigre (no del tigre, nótese la diferencia) en pleno y me fuí para la casa. Después de llegar a la casa, terminar de armar la maleta con los últimos detalles (como los útiles de aseo) y partir al aeropuerto.
Agradezco al que concesionó las autopistas, aunque cobren caro, ya que llegamos como en 20 minutos al aeropuerto.
Aeropuerto
Bueno, lo clásico, el check in y aburrirse como ostra. Espero que algún día cambie esto, porque es tiempo valioso que uno pierde (por ejemplo, me podría haber cortado el pelo). Eso sí, una de las tantas cosas que tiene LAN es que son inteligentes. Tengo un vuelo para hoy a las 8 acá en México y ya tengo mi asiento listo, todo arreglado desde Santiago, muy cómodo. En el intertanto, aproveché de hacer las últimas llamandas de despedida y matar el tiempo conversando cosas con mi familia. En las fotos se ven ellos desde policía internacional. Ustedes saben que tengo pésimo pulso, así que van a tener que usar su imaginación al máximo.
Y otra recomendación: nunca hagan enojar a un brasilero, la cagaron pa ser cascarrabias. A los pobres probablemente los habían tramitado infinito ya buscando la puerta de su vuelo y estaban chatos.
Otra cosa, nunca compren cosas en los aeropuertos, me dí cuenta que en nuestro aeropuerto por lo menos es demasiado caro comparado con el mundo exterior. Volveremos a los altos precios en la parte 4 de este esrito.
Viaje
Bueno, el viaje estuvo.... fome. 8 horas y media de entretención. Originalmente me tocó una uruguaya de acompañante, pero para mala suerte mía que se encontró con una amiga y hasta ahí llego la compañía en el viaje. Duró exactamente 5 minutos. Bueno, después la emoción de los primeros 5 minutos del despegue (sentir una aceleración considerable, ver como Santiago está ahogado en smog, etc) y después a ver películas y series, es decir, aburrirse y esperar que pase el tiempo.
La comida: no digo que estaba mala, pero ¿por qué tan poca? pedí pasta con 4 salsas y venían como 5 pelotas de pasta y nada más. Entonces, como había que hacer durar la comida tomé la decisión de comer a lo lelu: a 1 nanometro por microsegundo. La comida en vez de durar 5 minutos o menos duró 7 minutos o menos. Después, echarle una pasta de limón a la “ensalada”: 1 minuto. Un postre, que estaba bastante descente, era una leche asada y un dulce tipo hobby. En la foto, la "once". Las papas fritas mas infladas que he visto.
Traté de dormir, pero cacho que dormí como 30 minutos, no se que estaban pensando los diseñadores de asientos de avión cuando los hicieron (en realidad, si, es ganar mas dinerrrrosssss). Vi una película a medias, esas típicas de historias de amor con Drew Barrymore y un inglés... fome. Y otra de un granjero que contruye un cohete para ir al espacio, pero onda a echo a mano, nada de la NASA ni nada de eso. Algo más entretenida. Cuando terminó, pasó como media hora y se empezó a mostrar el DF. Me bajé y cambié 100 USD a pesos mexicanos. El cambio fue de como 10 pesos por dolar. Esperemos que sea bueno. Con respecto a la ciudad, una sola palabra, imponente.
Ciudad de México
Si ustedes creen que Santiago es grande... no conocen Cuidad de México. Bueno, pero primero lo clásico, aduana y la cacha de la espada. Después, como tenía reservación en un hotel, pregunté como llegar, y me dijeron “camine hasta la puerta 4 y ahí está el transporte”. Muy bueno, vale la pena gastar plata en cosas así. No tuve que gastar ni uno para llegar al hotel, y se agradece porque estar de turista en una ciudad grande siempre es difícil.
Ahora, después de mi experiencia scout creo que sé como orientarme en cualquier lugar, pero esta cuidad me sobrepasó. Uno sale del aeropuerto y ya esta metido en la cuidad, no como en Santiago que hay un radio donde aún no construyen (todavía). Realmente impresionante. Pasamos del aeropuerto a un barrio del estilo de la vega central, lleno de puestos. En conclusión: me hubiese perdido.
El hotel es a toda raja, pero muy caro. Me conecté a internet, para lo cual me tuve que comprar una tarjeta de prepago: 45 pesos los 30 minutos (saquen ustedes las cuentas). Después de eso, ovbiamente me dió hambre, así que comí mis primeras comidas mexicanas: tacos de pollo y una coca (si, mataba por una coca, porque aunque no lo crean sólo tomé jugo en el avión). El total: algo así como 130 pesos. En conclusión: nuestro Chilito es baratos, muy baratos.
Ahora me tengo que acostar para seguir en esta aventura (a las 6 am). Nos vemos
BUENA CAZA
Max